El FBI confirmó lo que los analistas sospechaban desde el primer día: Corea del Norte está detrás del robo a Binance, el mayor robo de criptomonedas de la historia. El FBI habla de más de $6,000 millones de USD; Binance estimó el impacto en unos $6,300 millones. El sábado 31 de octubre la agencia lo atribuyó a la actividad que llama «TraderTraitor» y pidió a toda la industria bloquear las direcciones de los atacantes. Binance, por su parte, afirma que ya cubrió el 90 % de los activos afectados con fondos propios y empezó a reabrir los retiros. Eso no quiere decir que haya recuperado lo robado: lo está reponiendo de su bolsillo.
El robo ocurrió el jueves 29 de octubre. Según el informe preliminar de la propia Binance, que resumimos en nuestra nota del día siguiente, el atacante entró por la laptop comprometida de un ingeniero, saltó a su infraestructura y puso a firmar retiros al propio sistema de la empresa. En pocos minutos salieron fondos en diez blockchains. El aviso del FBI no describe cómo fue el acceso. La firma TRM Labs ya había apuntado a TraderTraitor, un grupo norcoreano ligado a Lazarus, pero Binance no había dicho quién estaba detrás. Ahora lo dice el gobierno de EE. UU.
Claves de la atribución y de la respuesta de Binance
- Lo que dice el FBI. La agencia responsabiliza a la República Popular Democrática de Corea del robo de más de $6,000 millones en activos virtuales, ocurrido «el 29 de octubre de 2026 o alrededor de esa fecha», y lo agrupa bajo el nombre TraderTraitor, el mismo que usó en febrero de 2025 para el robo de unos $1,500 millones a Bybit.
- A dónde va el dinero. El FBI, el Servicio Secreto y la unidad de investigación criminal del IRS vieron a los atacantes convertir lo robado sobre todo en ether, y esperan que lo sigan lavando con servicios de finanzas descentralizadas (DeFi) y de intercambio instantáneo, que cambian una criptomoneda por otra sin pedir identificación.
- Lo que pide a la industria. Plataformas de intercambio, operadores de nodos, empresas de análisis de blockchain y demás proveedores deben bloquear cualquier transacción con las direcciones ligadas al robo. Cuantas más empresas lo hagan, más difícil será convertir esos fondos en dinero utilizable.
- Cuánto cubrió Binance. Según su codirector, Richard Teng, la empresa ya cubrió con fondos propios el 90 % de los activos afectados y se compromete a cubrir el 10 % restante, que son tokens menos líquidos y más lentos de comprar. Apartó unos $6,340 millones de su fondo de emergencia SAFU, de su fondo de seguro de futuros y de su tesorería. Bitcoin, ether, USDT y BNB ya están respaldados por completo.
- Los retiros vuelven por partes. Binance empezó por la red de Bitcoin y siguió con USDC, USDT y ether en Ethereum y con USDC, USDT y BNB en BNB Smart Chain. El resto de las redes se irá abriendo tras revisiones de seguridad. También prepara una nueva prueba de reservas para diez monedas, que permitirá a cada usuario comprobar que su saldo está respaldado al menos uno a uno.
Lo que cambia con la firma del FBI
Que lo diga el FBI, y no solo una firma privada de análisis, pesa. La atribución da respaldo oficial a las alertas sobre esas direcciones y aumenta el riesgo para cualquier plataforma que acepte fondos vinculados al robo, aunque las consecuencias concretas dependen de cada transacción y de cada jurisdicción. Eso no devuelve lo robado, pero estrecha las salidas. Tras el robo a Bybit, el mismo grupo tardó pocas semanas en mover casi todo, así que la rapidez cuenta: esta vez la atribución llegó en dos días.
Para los usuarios de Binance, el panorama es mejor de lo que sugiere la cifra: la empresa afirma que cubrirá las pérdidas y que los usuarios no asumirán el impacto, y al cierre de esta nota decía haber cubierto el 90 %. Lo que sí conviene es seguir desconfiando de cualquier mensaje que ofrezca «recuperar fondos», pida datos de la cuenta o urja a mover dinero, y consultar solo los canales oficiales de la empresa. Para las demás plataformas, la lección sigue siendo la del primer día: según el informe preliminar de Binance, el punto débil no fue la criptografía, sino la laptop comprometida de un ingeniero con acceso a la infraestructura. Aislar las máquinas que administran la producción, limitar cuánto puede salir de una cartera caliente en poco tiempo y exigir aprobaciones independientes para los movimientos grandes son las defensas que más se repiten.
Más fuentes: Binance, actualización del 31 de octubre de 2026; NBC News, 31 de octubre de 2026; Fox Business, 31 de octubre de 2026; Yahoo Finance, 1 de noviembre de 2026. Foto de portada: sede del FBI en Washington, Ajay Suresh (CC BY 2.0, Wikimedia Commons).
Fuente: FBI, «North Korea Responsible for $6 Billion+ Binance Attack», 31 de octubre de 2026