Editor de SQL en línea: practica consultas con SQLite en el navegador

Este editor de SQL funciona en el navegador: escribe una consulta, pulsa «Ejecutar» y mira el resultado al momento, sobre una base de datos de ejemplo de una tienda en línea con clientes, productos y pedidos. Es la misma base que usa el curso de SQL. Todo ocurre en tu navegador: ni la consulta ni los datos se envían a ningún servidor.

Antes de empezar: el motor es SQLite 3.49.1 compilado a WebAssembly (sql.js 1.14.2), y se descarga de jsDelivr solo cuando pulsas «Cargar el editor»: unos 340 KB. Puedes modificar la base todo lo que quieras (INSERT, UPDATE, DROP TABLE…): «Reiniciar la base» la deja como al principio, y al recargar la página también.

Puedes escribir ya; para ejecutar, carga primero el editor.

Tablas de la base

Al cargar el editor verás aquí las tablas, sus columnas y cuántas filas tiene cada una.

Aquí saldrán los resultados.

Cómo se usa

  • Ejecutar: con el botón o con Ctrl+Enter (Cmd+Enter en Mac). Puedes escribir varias sentencias separadas por ;: cada una muestra su resultado, con el número de filas y lo que tardó. Si una falla, sale el mensaje de SQLite tal cual y las siguientes no se ejecutan.
  • Resultados: los valores NULL salen en gris para distinguirlos del texto «NULL», y los números van alineados a la derecha. Se muestran hasta 200 filas por consulta; si hay más, lo avisa.
  • Tablas de la base: las tablas, sus columnas con su tipo, la clave primaria y a qué tabla apunta cada clave foránea. Se actualiza al crear o borrar tablas.
  • Copiar enlace: guarda la consulta en la propia dirección (después de #consulta=). Quien abra el enlace verá tu consulta, pero no los cambios que hayas hecho en los datos.
  • Claves foráneas: como en SQLite y en Python, no se comprueban salvo que ejecutes PRAGMA foreign_keys = ON;.
  • Límites: es SQLite. Casi todo lo que se escribe aquí funciona igual en PostgreSQL y MySQL, pero no todo: el curso señala las diferencias.

La base de datos «tienda»

Seis tablas pequeñas, pensadas para practicar: clientes (12), categorias (5), productos (15), pedidos (22), detalle (41 líneas de pedido, con la cantidad y el precio de cada producto) y empleados (8, con su jefe). Tiene huecos a propósito, porque son los que enseñan: un cliente sin ciudad, otro sin email, otro sin pedidos, un producto sin categoría, otro que nunca se vendió y un pedido cancelado sin líneas.