Anthropic agregó dos frases a las instrucciones de Claude Code, su agente de programación, para que con el modelo Opus 5.5 no reconstruya un juego concreto que ya existe, «aunque se le cambie el nombre o se diga que es original». La empresa lo confirmó el 30 de octubre, después de que un usuario descubriera la regla. Hacer juegos originales, de un género o con diseños propios sigue permitido. Lo que no está claro es dónde termina la regla: varios usuarios dicen que Claude también empezó a negarse a tareas comunes de ingeniería inversa, algo que Anthropic no ha confirmado.
La regla llega en plena ola de juegos reconstruidos con IA. En las últimas semanas los agentes de programación se volvieron capaces de descompilar un juego completo, convertirlo en código que se puede volver a compilar y llevarlo a otras plataformas: en decodigo.com contamos la ola de recompilaciones de juegos de Switch, el cierre de decomp.dev y cómo algunos estudios independientes cancelaron sus pruebas públicas por miedo a los clones. Herramientas como REA conectan a esos agentes con descompiladores como Ghidra.
La regla la encontró un usuario de X llamado Chasm hacia el 27 de octubre, en las instrucciones que Claude Code recibe del servidor de Anthropic. No es un cambio en el modelo ni en sus condiciones de uso, y no hay ningún ajuste para desactivarla. El 30 de octubre, Addy Osmani, que trabaja en Anthropic, lo confirmó en X, y un portavoz de la empresa remitió a esa publicación cuando la prensa preguntó.
Lo que se sabe de la regla
- Lo que prohíbe. Reconstruir un juego específico de otra persona o empresa. El cambio de nombre no cuenta: un clon de un juego conocido «renombrado» o presentado como «original» también queda fuera.
- Lo que sigue permitido. «Los juegos originales, los de un género y los que se construyen con tus propios diseños y recursos deberían seguir funcionando», escribió Osmani. Pidió que, si Claude rechaza algo que es del usuario, se lo hagan saber.
- Por qué. «Usar Claude para infringir la propiedad intelectual va contra nuestra política de uso», explicó Osmani. Agregó que la empresa seguirá ajustando el equilibrio.
- Dónde aplica. Anthropic habló de Claude Code con Opus 5.5. No confirmó si la misma regla está en otros productos o modelos.
- Lo que reportan los usuarios. Algunos desarrolladores dicen que Claude ahora también rechaza ingeniería inversa sin fines de copia, como modificar el software de un televisor propio, y un desarrollador de juegos de estrategia reportó en GitHub negativas en su propio proyecto. No hay pruebas independientes de que estas dos frases causen esas negativas, y Anthropic no lo ha confirmado.
- No es la única. Según Business Today, OpenAI habría desactivado la cuenta de un usuario que intentaba modificar el software de su televisor; tampoco hay confirmación de la empresa.
Dónde está la raya entre inspirarse y copiar
La regla toca una frontera que el mundo de los videojuegos conoce bien. Los derechos de autor protegen el código, el arte, la música y los personajes, pero no las ideas, las reglas ni la mecánica de un juego. Por eso hay cientos de juegos de bloques que caen o de plataformas que se parecen. Glenn Fiedler, director de Network Next, criticó el cambio como una reacción precipitada: «Clonar un juego no es ilegal», dijo a GamesBeat, y recordó que copiar los recursos de otro ya está cubierto por la ley.
Para Anthropic, que se prepara para salir a bolsa, el cálculo es otro: un agente que reconstruye en días un juego comercial es una fuente de demandas. El problema es que la regla depende de que el modelo juzgue cuándo un proyecto es «un juego concreto que ya existe» y cuándo es solo «del mismo género», y nadie ha mostrado públicamente dónde pone esa raya. La ingeniería inversa, además, tiene usos legítimos que no tienen nada que ver con copiar: entender por qué un programa falla, hacerlo compatible con otro sistema, revisar su seguridad o rescatar un aparato que su fabricante abandonó. Anthropic ofrece desde el 6 de octubre un acceso ampliado para profesionales de seguridad verificados, que cubre por ejemplo el análisis de malware, pero no resuelve el caso de un aficionado.
Al mismo tiempo, el resto de la industria se mueve en la misma dirección: Microsoft prohibió la ingeniería inversa en todos sus servicios en línea hace unos días. Habrá que ver si Anthropic publica criterios más claros, como prometió Osmani, o si los desarrolladores que dependen de la ingeniería inversa empiezan a irse a modelos abiertos que pueden correr en su propia computadora.
Fuentes: Addy Osmani en X, PCWorld, GamesBeat, Xenospectrum y Business Today.
