Linus Torvalds ha zanjado el debate sobre el código hecho con IA en el kernel Linux con una respuesta de las suyas: «No vamos a poner reglas estúpidas que digan «no puedes usar herramientas para X»». Lo escribió en la lista de correo del kernel, en plena discusión sobre un parche que retira la etiqueta Assisted-by, la que hasta ahora debían añadir los desarrolladores que usaban asistentes de IA para preparar sus contribuciones.
La etiqueta se propuso en julio de 2025 y entró en la documentación oficial del kernel en enero de 2026, según The Register. Pedía que quien usara «cualquier tipo de herramienta avanzada de programación» lo reconociera con una línea como Assisted-by: LLM en el mensaje del commit, y avisaba de que no hacerlo podía «dificultar la aceptación» del trabajo. En septiembre contamos aquí los primeros parches del kernel firmados con esa etiqueta.
El 8 de octubre, en la reunión anual de mantenedores celebrada en Praga, la mayoría de los unos 30 invitados apoyó retirarla, según heise. Al día siguiente, Sasha Levin, mantenedor de las versiones estables, envió el parche: «La Maintainers Summit llegó a un consenso para retirar la etiqueta Assisted-by. Se elimina la documentación que la exige.» En su versión revisada aportó un dato: de los 18,533 commits de Linux 7.3 hasta su séptima versión candidata, solo alrededor del 10 % llevaba la etiqueta, así que su ausencia no dice nada de cómo se hizo un parche.
Claves del cambio
- Qué desaparece: la obligación de declarar la IA en el commit. El parche borra la sección de la guía para asistentes de programación, el apartado de la guía para enviar parches, su traducción al italiano y el aviso que lanzaba
checkpatch.pl. - Qué se queda: la responsabilidad. Un agente de IA sigue sin poder añadir la línea
Signed-off-by, la firma con la que una persona certifica legalmente el origen del código (el DCO). Quien firma «asume toda la responsabilidad de la contribución». - Por qué se retira: casi nadie la ponía, no había forma de comprobarla y, para Jeff Layton, de Red Hat, la etiqueta «básicamente sirve de publicidad gratuita para las empresas de modelos propietarios».
- Quién se opuso: Laurent Pinchart, mantenedor de controladores de cámara y vídeo, escribió que no le gusta quitarla «sin añadir otro mecanismo de declaración obligatoria»: la falta de etiqueta le servía para preguntar a los autores, y muchos de esos parches dudosos no volvían. Propuso pedirlo en la carta que acompaña a cada serie de parches, con poco apoyo.
- La respuesta de Torvalds: le contestó con una «regla nueva solo para ti»: no usar compiladores, porque quien no sabe escribir en ensamblador no demuestra que entienda lo que hace la máquina, ni un editor de texto para el mensaje del commit, porque permite borrar los errores. «¿No ves lo TOTALMENTE ESTÚPIDAS que serían esas reglas?».
- Lo que sí espera: «que la gente dé lo mejor de sí y entienda lo que hace. Pero esa comprensión tiene muy poco que ver con las herramientas que usa». Y añadió que, en su experiencia, la gente a la que respeta «no es la que rehúye las herramientas nuevas e interesantes».
- Estado: el parche ya está en la rama de documentación que lleva Jonathan Corbet, pero todavía no ha llegado a la rama principal del kernel, según heise.
La IA deja de ser la excepción en el kernel
La discusión no va de si se usa IA en Linux, que ya se usa, sino de si conviene marcarla. Quienes la defienden quieren saber qué parches revisar con más cuidado; quienes la retiran creen que una etiqueta que la mayoría no pone solo da una falsa sensación de control. Torvalds se coloca en el segundo grupo y, además, predica con el ejemplo: según heise, por las mismas fechas firmó parches para acelerar las lecturas de la caché de páginas preparados con Claude Code bajo su dirección.
Lo que el kernel mantiene es la regla que de verdad importa: detrás de cada parche hay una persona que lo firma y responde por él. Para los revisores, el problema de los envíos de baja calidad no desaparece. Lorenzo Stoakes, otro mantenedor, lo resumió en el mismo hilo: la única estrategia a largo plazo contra la basura generada es «ignorarla sin contemplaciones».
Para el resto del software libre, la postura del proyecto más grande y visible pesa. Varios proyectos han prohibido las contribuciones hechas con IA o exigen declararlas; el kernel elige el camino contrario y juzga el código por lo que es, no por cómo se escribió.
Más fuentes: los mensajes de Sasha Levin y Laurent Pinchart en la lista del kernel, heise y The Register. Portada: Linus Torvalds en LinuxCon Europe 2014, foto de Krd, licencia CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons.
Fuente: Linus Torvalds en la lista de correo del kernel Linux, 13 de octubre de 2026
