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En Linux, las laptops RTX Spark corren la IA hasta cinco veces más lento que en Windows

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La misma laptop MSI con RTX Spark, conectada a la corriente: en Windows, el controlador de energía de NVIDIA obtiene la respuesta del firmware y la GPU sube de reloj; en Linux, el driver pregunta por otra versión de la interfaz, no hay respuesta y la GPU se queda lenta. Esquema de decodigo.com con datos de Alex Ziskind y del reporte #1521 en GitHub; flujo simplificado.

Las laptops con RTX Spark, el chip de NVIDIA para Windows en Arm, también pueden arrancar Linux, pero con una sorpresa: conectadas a la corriente, su GPU se queda en unos 780 MHz y la IA local corre mucho más lento. En una MSI Prestige N16 Flip AI+, el modelo GPT-OSS-120B dio 13.9 tokens por segundo en Linux contra 65.4 en Windows. Lo descubrió el youtuber Alex Ziskind, y el responsable parece ser un componente de NVIDIA que solo existe en Windows.

NVIDIA lanzó el 16 de octubre las primeras laptops con RTX Spark, un chip con CPU Arm y GPU Blackwell que comparten hasta 128 GB de memoria. Su GPU tiene el mismo diseño que la de la DGX Spark, la computadora de escritorio de NVIDIA para IA, que funciona con Linux. Las laptops, en cambio, salen solo con Windows, y muchos desarrolladores querían saber si podían usarlas con Linux, donde vive casi todo el software de IA. Ziskind le dedicó tres días: dejó que Claude Code, el agente de programación de Anthropic, manejara la instalación desde otra computadora a través de un KVM por red, y como la laptop no mandaba imagen por HDMI durante el arranque, apuntó la cámara de una MacBook Air a la pantalla. Debian arrancó sin teclado, touchpad ni GPU; Omarchy, una distribución basada en Arch que ya traía un kernel con el driver abierto de NVIDIA, funcionó al segundo intento.

Con Linux instalado, todo parecía en orden: escritorio 4K a 120 Hz, audio y CUDA. El primer obstáculo fue la memoria: Linux solo veía 28 de los 128 GB, porque el firmware le reserva 96 GB a la GPU y ese ajuste solo se cambia desde Windows. Al bajar la reserva a 4 GB, Linux vio 120 GB. El segundo apareció al medir la velocidad: con la laptop desconectada, una prueba rápida en LM Studio dio 61 y 67 tokens por segundo; al conectarla a la corriente, bajó a 15. Con el mismo modo de energía, la GPU trabajaba a unos 1,800 MHz con batería y a 780 MHz conectada, justo al revés de lo normal en una laptop.

Misma laptop, cinco veces más lenta Tokens por segundo con GPT-OSS-120B en una MSI Prestige N16 Flip AI+ Windows 65.4 WSL (Linux dentro de Windows) 65.1 DGX Spark (escritorio, Linux) 61 Linux (laptop conectada) 13.9 En Windows, al apagar el controlador Platform Controllers and Framework en el Administrador de dispositivos Activado (unos 2 GHz) 83 Desactivado (786 MHz) 32 Reactivado 78 Con el controlador apagado, el reloj cae casi al mismo valor que Linux conectado a la corriente: unos 780 MHz. Datos: pruebas de Alex Ziskind (octubre de 2026). La segunda gráfica es otra corrida; misma escala.
Velocidad de inferencia en la misma laptop MSI con RTX Spark, y lo que pasa en Windows al desactivar el controlador de plataforma de NVIDIA. Gráfica: decodigo.com con datos de las pruebas de Alex Ziskind.

Lo que midió Alex Ziskind

  • Un modelo grande. Con GPT-OSS-120B, Windows dio 65.4 tokens por segundo, WSL (Linux dentro de Windows) 65.1 y la DGX Spark de escritorio 61. Linux, con la laptop conectada, 13.9: cerca de cinco veces menos.
  • Varios usuarios a la vez. Con vLLM y ocho clientes simultáneos, WSL llegó a 127 tokens por segundo y Linux a 39.5.
  • Una corrida completa. Windows mantuvo la GPU en unos 2.2 GHz y terminó en 8 minutos; Linux se quedó en unos 790 MHz y tardó 37. La temperatura no pasó de 40 a 47 °C, así que no era throttling por calor.
  • La prueba que señala al culpable. En Windows, el Administrador de dispositivos muestra un componente llamado NVIDIA Platform Controllers and Framework, que decide cuánta energía recibe la GPU, porque CPU y GPU comparten un solo presupuesto de potencia. Al desactivarlo, Windows bajó de unos 83 a 32 tokens por segundo y la GPU, de unos 2 GHz a 786 MHz, casi el mismo reloj de Linux conectado. Al reactivarlo, volvió a 78.
  • Lo que funciona hoy. WSL corre con el driver de Windows y conserva la velocidad, conectada o no; solo hay que darle más memoria, porque por omisión recibe 14 GB.

Hasta aquí, lo medido. La explicación de fondo es menos firme. Según Ziskind, el firmware le entrega al controlador una tabla de estados de energía cifrada que Windows sabe descifrar y Linux no. No mostró cómo lo comprobó: lo encontró con ayuda de Claude Code, ninguno de sus intentos subió el reloj y uno terminó en un kernel panic. Sacar la llave del driver de Windows, dijo, quizá sería posible, pero solo serviría como hack para una máquina. El mismo 4 de noviembre, un usuario con una ASUS ProArt P16 abrió un reporte en el repositorio del driver abierto de NVIDIA en GitHub con más detalle técnico: el dispositivo del firmware que usa ese controlador solo responde a la versión 3.0 de su interfaz, y el driver de Linux solo sabe preguntar por las versiones 1.0 y 2.0, así que todas sus llamadas fallan. Lo que devuelve el firmware es un bloque de 128 bytes con apariencia aleatoria, que encaja con un dato cifrado aunque no lo demuestra. En esa ASUS el problema es peor: midiendo desde CUDA, el usuario calcula que la GPU trabaja a unos 190 MHz, también con batería. Otro usuario, con una Surface Laptop Ultra, reporta lo contrario: la GPU va a toda velocidad, pero sin ningún límite de potencia, y la laptop llegó a apagarse por calor.

Una DGX Spark portátil, a medias

La promesa de RTX Spark para los desarrolladores era tener en una laptop lo mismo que en la DGX Spark: 128 GB de memoria compartida, CUDA y modelos grandes corriendo en local. Las pruebas confirman que el hardware lo logra, ya que en Windows la laptop superó a la DGX Spark. Pero buena parte de las herramientas de IA, como vLLM y SGLang, se hacen primero para Linux, y una laptop que hace inferencia pesada casi siempre está conectada, justo el caso en que Linux pierde entre el 69 % y el 79 % de la velocidad. En Hacker News, la nota llegó a más de 550 puntos y el titular que circuló hablaba de un 35 %; en las cifras publicadas, Linux conectado logra el 21 % de Windows con GPT-OSS-120B y el 31 % con vLLM.

Hay matices. NVIDIA nunca anunció soporte de Linux para estas laptops, que se venden con Windows, así que técnicamente falta una función más que haber un fallo en algo prometido. Y no hay pruebas de que la tabla se cifrara para dejar fuera a Linux: puede ser una forma de proteger el firmware, como NVIDIA hace desde hace años en sus GPU. Aun así, que el reparto de energía dependa de un componente que solo existe en un sistema operativo hace que el rendimiento quede en manos de NVIDIA. Hasta el 4 de noviembre, NVIDIA no había respondido en el reporte de GitHub ni en público.

Por ahora, quien quiera Linux en una laptop RTX Spark tiene dos opciones: usar WSL, que corre a la misma velocidad que Windows, o trabajar con batería. Ziskind no la compraría hoy para Linux, pero si NVIDIA lleva el controlador de energía a su driver de Linux, dijo, esta laptop se convierte en una DGX Spark portátil.

Fuente: Alex Ziskind, «NVIDIA Didn’t Want Me to Do This… Linux on RTX Spark»; MindStudio, «Linux on the Nvidia RTX Spark Laptop»; reporte #1521 en el repositorio del driver abierto de NVIDIA; discusión en Hacker News. Imagen de portada: NVIDIA.