Y otro más…

1 min de lectura

Arriba: «Cuando pruebas un lenguaje de programación diferente y ya no se te dificulta tanto y sigues con otro y otro más…». Debajo, el profesor Xavier con el casco de Cerebro: «¡Jamás había sentido un poder como este!».

Aprender el segundo lenguaje cuesta mucho menos que el primero, y el tercero menos aún, porque los conceptos se repiten. Esa sensación de poder es real: cada lenguaje nuevo te enseña otra forma de pensar los problemas.

Deja un comentario