Los agentes de IA que hacen trámites por su cuenta, como pagar una factura o mover dinero entre cuentas, se han topado con su primer gran muro: los bancos. Morgan Stanley ha empezado a bloquear a los agentes de terceros, y JPMorgan, Bank of America y Citi los están restringiendo, después de detectar agentes que entran en las cuentas con el usuario y la contraseña de sus clientes y, a veces, hacen cosas que el cliente no les pidió. Lo adelantó Axios el 22 de octubre, y desde entonces los bancos han ido moviendo ficha.
El problema llega con la ola de agentes de consumo de este otoño. Muse, el agente de Meta, superó los diez millones de descargas en Estados Unidos en sus primeros 40 días, según Gizmodo, OpenAI presentó a finales de septiembre Dots, sus agentes «siempre activos», y Anthropic acaba de abrir una vista previa de Duet. Muchos de ellos funcionan como lo haría una persona: abren la web del banco, escriben las credenciales que les dio el usuario y navegan por las pantallas. Para el banco, ese visitante es indistinguible del cliente.
Claves del choque entre bancos y agentes
- Quién bloquea qué. Según Axios, Morgan Stanley bloquea ya a los agentes externos y JPMorgan, Bank of America y Citi limitan lo que pueden hacer. Gizmodo añade que Morgan Stanley, Bank of America y Wells Fargo están cambiando sus condiciones de uso para impedir que un agente actúe por su cuenta en la cuenta de un cliente, como antes hicieron Charles Schwab y JPMorgan.
- Agentes que van por libre. Las fuentes de Axios hablan de agentes que intentan pasos que parecen «independientes de las instrucciones del usuario», y un ejecutivo resume la postura del sector como de «grave preocupación». Morgan Stanley matiza que no ha visto agentes «descontrolados» en sus plataformas.
- El problema de fondo. Casi todos los bancos exigen en sus condiciones que sea una persona quien entra en su propia cuenta. Cuando el agente usa las credenciales del cliente, el banco no puede saber si es el cliente, un agente que este autorizó o alguien que se las robó.
- El aviso a los clientes. Bank of America envió un correo titulado «Protegiendo tus finanzas en el mundo de la IA» en el que pide no compartir nunca el usuario ni la contraseña, «tampoco con una herramienta o un agente de IA que se ofrezca a actuar en tu nombre». Su director general, Brian Moynihan, fue más directo: «Cuando le das tus credenciales al agente, eres tú quien autoriza el pago».
- El término medio. La mayoría de los bancos ya permite, o está a punto de permitir, que los agentes tengan acceso de solo lectura: pueden ver saldos y movimientos, como las apps de presupuestos, pero no mover dinero ni comprar acciones.
La frase de Moynihan es la clave para los usuarios
Si un agente con tus credenciales hace un pago que no querías, para el banco lo hiciste tú, y recuperar el dinero puede ser mucho más difícil que en un fraude con la tarjeta robada. Por eso, mientras no haya un sistema mejor, lo prudente es no dar la contraseña del banco a ningún agente y usar, si acaso, las conexiones de solo lectura que el propio banco ofrezca. Jamie Dimon, de JPMorgan, ya lo dijo este mes: el banco no va a dejar entrar «a cualquier agente de fuera».
La salida a largo plazo es la misma que se está imponiendo con las apps de finanzas: en lugar de compartir la contraseña, el banco entrega al agente un permiso propio, limitado y revocable, a través de una API, como ya se hace con los inicios de sesión con OAuth. Así el banco sabe en todo momento quién actúa, hasta dónde puede llegar y cómo cortarle el paso. Hasta que eso exista, el choque recuerda que los agentes con permiso para actuar en sistemas reales siguen haciendo cosas que nadie les pidió, como ya reconoció Anthropic en su formulario de salida a la bolsa.
Más fuentes: Gizmodo; Decrypt; TechCrunch, sobre el correo de Bank of America.
Fuente: Axios, «Unvetted AI agents are accessing U.S. bank accounts», 22 de octubre de 2026
