China ya tiene su hoja de ruta digital para el resto de la década. El plan de informatización nacional del 15.º Plan Quinquenal, publicado el 23 de octubre, fija lo que el país quiere tener en 2030: una red nacional de blockchain básicamente construida, una red de comunicaciones que cubra «tierra, mar, aire y espacio», y el arranque comercial del 6G. Con un matiz que muchos titulares se han saltado: el 6G empezará «en el momento oportuno», no en una fecha fija.
El documento lo emite la Comisión Central de Ciberseguridad e Informatización, el órgano del Partido Comunista que dirige la política digital, y lo redactó su oficina, la Administración del Ciberespacio de China (CAC), que también coordinará su aplicación. Es el sucesor del plan de 2021-2025, que según la propia CAC se cumplió por completo; es una autoevaluación oficial, sin auditoría independiente. El nuevo plan reúne 25 tareas en diez áreas y fija 12 indicadores para 2030, todos orientativos y no obligatorios.
Lo que China quiere tener en 2030
- Una red nacional de blockchain. El plan pide acelerar la construcción de una red troncal central, conectar los nodos regionales y ofrecer servicios comunes como la identidad digital distribuida, es decir, credenciales que se pueden comprobar sin consultar a un único servidor. Sus primeros usos serán el comercio de transporte aéreo y de carga, la descarbonización, la administración pública y los impuestos.
- Blockchain por regiones. El delta del Yangtsé la usará en comercio y finanzas; Chengdu-Chongqing, a gran escala en comercio, manufactura y agricultura; la Gran Área de la Bahía (Cantón, Hong Kong y Macao) acelerará sus aplicaciones, y Pekín-Tianjin-Hebei la aplicará a la logística de puertos y aeropuertos.
- 6G, sin fecha. La frase exacta es «启动第六代移动通信(6G)商用» precedida de 适时, «en el momento oportuno». Hasta entonces, el plan pide acelerar la investigación, los estándares y las pruebas de uso del 6G.
- Red «tierra-mar-aire-espacio». Internet por satélite, conexión directa del móvil al satélite, redes para drones y el espacio aéreo de baja altitud, cables submarinos y el sistema de navegación Beidou, todo integrado.
- Cómputo e IA. Una red nacional de centros de cómputo coordinada con la red eléctrica, chips de IA propios, RISC-V, computación cuántica con criptografía poscuántica, interfaces cerebro-ordenador y hasta una línea para «explorar el cómputo en el espacio».
- Agentes de IA para casi todos. Una de las metas es que el uso de terminales inteligentes de nueva generación y agentes de IA pase del 40 % en 2025 a más del 90 % en 2030. El plan pide también registrar y evaluar a los agentes y a los modelos que funcionan dentro del propio dispositivo.
- Otras metas numéricas: internet para el 85 % de la población (80.1 % en 2025), 50 estaciones base 5G por cada 10,000 habitantes (34 hoy), el 42 % del tráfico por IPv6 (33.79 %), centros de datos nuevos con un PUE por debajo de 1.2 y la economía digital núcleo en el 12.5 % del PIB (10.5 % en 2024).
- El yuan digital. La única moneda que aparece en el plan es el yuan digital del banco central, que se desarrollará «de forma estable».
Blockchain sin criptomonedas
Que el Estado chino construya una red de blockchain no significa que abra la puerta a las criptomonedas. Pekín las declaró ilegales en 2021 y en febrero de este año endureció la prohibición: las actividades con monedas virtuales están «prohibidas sin excepción» en el país. Lo que China quiere es la otra mitad de la tecnología, un registro compartido que nadie puede alterar a escondidas, para certificar documentos, rastrear mercancías o verificar identidades. Es la idea que el plan llama «internet del valor». La red nacional ya figuraba en el plan quinquenal general aprobado en marzo; lo nuevo es el plazo de 2030 y el detalle de cómo se construirá. El texto no aclara si se apoyará en las redes que el Estado ya promueve, como BSN o Xinghuo, o si será una nueva.
Con el 6G, la prudencia del texto encaja con el calendario mundial. El 3GPP, el organismo que escribe los estándares de telefonía móvil, prevé cerrar la primera norma 6G a finales de 2028, y los fabricantes esperan los primeros sistemas comerciales hacia 2030. China ya tiene pruebas en marcha y en mayo asignó la banda de 6 GHz para ensayos de 6G, pero sus expertos admiten que el país está todavía en la «fase de reserva tecnológica». «La palabra “oportuno” refleja realismo: no adelantarse a la industria», explicó el economista Zhu Keli al diario 21st Century Business Herald. Primero toca exprimir el 5G-Advanced.
Lo que el plan dibuja es un Estado que quiere tener toda la cadena bajo su control: la red, los satélites, el cómputo, los modelos de IA y la capa de confianza de blockchain, con normas propias para cada pieza. Para el resto del mundo, la parte que más se notará probablemente no será el 6G sino la de los estándares: el plan encarga normas propias de blockchain, de identidad digital y de comunicación entre agentes de IA, y quien fija pronto las normas suele marcar el mercado. La CAC ha anunciado que publicará informes periódicos sobre el avance del plan, así que habrá datos para comprobar en 2030 cuánto de esto se cumplió.
Más fuentes: texto completo del plan (PDF, en chino); preguntas y respuestas con un responsable de la CAC; Xinhua, 23 de octubre de 2026; 21st Century Business Herald, 27 de octubre de 2026; 3GPP, Release 21. Foto de portada: Larry Qian (CC0, Wikimedia Commons).
