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Startorus prueba un imán superconductor para fusión que cambia su campo a 63 teslas por segundo, un récord según la empresa

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Cómo funciona el imán que probó Startorus: el solenoide central sube su campo y, mientras cambia, induce corriente en el plasma. Esquema de decodigo.com con cifras que reporta Startorus Fusion.

La empresa china de fusión nuclear Startorus Fusion probó a -253 °C un imán de prueba del solenoide central de su futuro reactor CTRFR-1, hecho con superconductores de alta temperatura. Según la empresa, su campo llegó a 10 teslas y cambió a un ritmo de 63 teslas por segundo, lo que Startorus presenta como un récord mundial entre los imanes superconductores para fusión que se conocen.

Startorus nació en 2021 en Xi’an y hoy tiene su base principal en Shanghai. Apuesta por los tokamaks esféricos, una versión compacta del clásico reactor en forma de dona en la que el plasma se ve casi como una manzana con un hueco muy estrecho en el centro. Ese hueco es el problema: ahí tiene que caber el solenoide central, el imán que funciona como el primario de un transformador. Mientras su campo cambia, induce una corriente eléctrica en el plasma, y esa corriente ayuda a calentarlo y a confinarlo; no lo hace solo, porque el calentamiento y el confinamiento dependen también de otros sistemas, como las bobinas que rodean el reactor y el calentamiento externo. Como hay poco espacio, el solenoide tiene que concentrar mucha corriente y ser capaz de cambiar su campo muy rápido.

Lo que se probó no es el solenoide definitivo. Startorus lo llama «modelo» del solenoide central y lo describe como un prototipo de verificación de ingeniería: una bobina de prueba que sirve para comprobar el diseño, la fabricación y el funcionamiento en frío antes de construir el imán del reactor. La empresa no detalla si tiene el tamaño del imán final.

Claves de la prueba

  • Las cifras que reporta la empresa. La bobina de prueba trabajó a 20 kelvin con 6,350 amperes. Alcanzó un campo máximo de 10 teslas, del orden de 200,000 veces el campo magnético de la Tierra, que en la superficie va de unas 25 a 65 millonésimas de tesla según el lugar. La corriente subió a 40,000 amperes por segundo, con picos de 2,850 volts.
  • Por qué importa la rapidez. En un tokamak, la corriente del plasma se induce mientras el campo del solenoide cambia. Un imán que cambia rápido da más margen para arrancar esa corriente y controlarla en un espacio reducido, algo especialmente útil en los diseños esféricos.
  • Superconductores de alta temperatura. El imán trabaja a 20 kelvin, no a los 4 kelvin del helio líquido que necesitan los superconductores clásicos. Enfriar a 20 kelvin suele exigir menos al sistema de refrigeración, aunque eso no basta para decir que el conjunto sea más barato: dependerá de la potencia de refrigeración, los materiales y el diseño. Estos superconductores también permiten campos más intensos en menos espacio.
  • Un récord según la empresa. Los 10 teslas y los 63 teslas por segundo son mediciones que reporta Startorus. Que sea un récord mundial es su propia comparación: no explica con qué imanes se comparó ni con qué criterio, y no hay todavía una revisión independiente. Startorus planea pruebas por encima de 12 teslas, descargas rápidas repetidas y medir las pérdidas de energía al cambiar el campo.

Una carrera china hacia la fusión comercial

La prueba forma parte de un calendario ambicioso, que es el de la propia empresa. Según su página de avances, la fabricación en serie de los imanes del reactor CTRFR-1 empezará en Shanghai en 2027. Según Nuclear Engineering International, Startorus quiere terminar el CTRFR-1 en 2028 con el objetivo de producir más energía de la que consume y tener en 2032 una planta piloto que entregue electricidad a la red. La misma publicación informa que la empresa levantó en enero una ronda de 1,000 millones de yuanes, unos $143 millones de USD, encabezada por fondos de capital estatal, y que suma más de 1,500 millones de yuanes de más de 50 inversionistas.

Son plazos que pocos proyectos de fusión han cumplido, y un imán récord es solo una pieza: falta confinar el plasma, calentarlo y extraer la energía de forma estable. Pero la prueba muestra que en China se empuja por varios frentes a la vez, desde los grandes reactores públicos hasta empresas privadas como esta, en la misma carrera en la que compiten estadounidenses como General Fusion o Helion.

Más fuentes: Nuclear Engineering International, plazos del CTRFR-1 y de la planta piloto y financiación; The Fusion Report. Esquema: decodigo.com. Foto de portada: Eye Steel Film (CC BY 2.0, Wikimedia Commons).

Fuente: Startorus Fusion, avances del proyecto, octubre de 2026