General Fusion calienta su plasma a más de 12 millones de grados con LM26, un récord para su método medido junto a la UKAEA

La empresa canadiense General Fusion ha conseguido calentar los electrones del plasma de su máquina LM26 por encima de 1 keV, unos 12.6 millones de grados, solo con comprimirlo. Es la primera vez que se llega a esa temperatura con su método, la fusión por blanco magnetizado, y la medición no la firma solo la empresa: la hizo junto a la autoridad británica de energía atómica, la UKAEA, que lo anunció el 8 de octubre.

La fusión nuclear busca reproducir en la Tierra la reacción que alimenta el Sol: unir núcleos ligeros, como los del hidrógeno, para liberar enormes cantidades de energía sin emisiones de carbono ni residuos de larga duración. Para que ocurra, el combustible tiene que estar convertido en plasma a más de 100 millones de grados, lo bastante denso y durante el tiempo suficiente. Los grandes proyectos públicos, como ITER, usan tokamaks: anillos de imanes gigantes que mantienen el plasma caliente de forma continua. Otros, como el National Ignition Facility de EE. UU., aplastan una cápsula diminuta con láseres en milmillonésimas de segundo.

General Fusion, fundada en 2002 cerca de Vancouver, apuesta por un camino intermedio: formar una nube de plasma atrapada en su propio campo magnético y comprimirla de golpe, en milisegundos, para que se caliente como el aire de un inflador de bicicleta. LM26 se anunció en 2023, se montó en 2024 y produjo su primer plasma en 2025. Ese mismo año la empresa estuvo a punto de quedarse sin dinero: en mayo despidió al menos a una cuarta parte de la plantilla y su consejero delegado pidió públicamente inversores. Se recuperó con nuevas rondas y en julio de 2026 empezó a cotizar en el Nasdaq como GFUZ, tras fusionarse con una sociedad cotizada creada para adquisiciones (una SPAC).

Claves del resultado

  • La cifra. Los electrones llegaron a 1.1 keV justo antes de la compresión máxima, según la dispersión Thomson, y a unos 1.2 keV en el pico, según otro instrumento. Los iones, que son los que se fusionan, se calentaron hasta unos 0.46 keV. En física de plasmas la temperatura se da en electronvoltios: 1 keV equivale a unos 11.6 millones de grados.
  • Cómo se comprime. LM26 encierra el plasma dentro de un cilindro de litio sólido y lo aplasta con un pulso electromagnético en milisegundos. No necesita imanes superconductores ni láseres de alta potencia, dos de las piezas más caras de los otros métodos. La central que imagina la empresa usaría, en cambio, una pared de metal líquido empujada por pistones, algo que LM26 todavía no prueba.
  • Medido por un tercero. La dispersión Thomson consiste en disparar un láser al plasma y analizar cómo se dispersa su luz. Es la técnica de referencia, y la UKAEA diseñó y construyó la pieza clave del instrumento, el policromador, en su centro de Culham. Es la misma técnica con la que físicos británicos confirmaron en 1969 que el tokamak soviético T3 había superado los 10 millones de grados.
  • Pendiente de revisión. Los resultados están en dos artículos enviados a revistas científicas que todavía no han pasado la revisión por pares.
  • Lo que dicen. Greg Twinney, consejero delegado de General Fusion, lo llama «un resultado que define la industria». Dennis Whyte, director de la UKAEA, habla de «un hito importante» para la empresa.
Temperatura de los electrones del plasmaescala logarítmica · 1 keV equivale a unos 11.6 millones de grados0.11 keV10 keVmás de 1 keV: pocas máquinas lo han logradorango de una centralLM26, octubre de 2026: 1.1 keV (unos 12.6 millones de grados)Próxima meta: 10 keV(más de 100 millones de grados)Ya habían superado 1 keV, con otros métodos:1968Tokamak soviético T3 (verificado por británicos en 1969)2023Tokamak Energy (tokamak esférico) y Helion (fusión magneto-inercial pulsada)2024Zap Energy (Z-pinch con flujo cizallado), de 1 a 3 keV
Dónde está LM26 y adónde quiere llegar. Esquema: decodigo.com, con datos de la UKAEA y de ANS Nuclear Newswire.

Por qué importa

Superar 1 keV no es nuevo en la fusión: lo lograron el tokamak soviético T3 en 1968 y, más recientemente, empresas como Tokamak Energy, Helion y Zap Energy. Lo que cambia es el método. La fusión por blanco magnetizado promete centrales más baratas, sin los imanes ni los láseres que encarecen a sus rivales, pero hasta ahora no había demostrado que comprimir el plasma de forma lenta lo calentara lo suficiente. Este resultado indica que el principio funciona y le da credibilidad a una empresa que hace un año luchaba por sobrevivir y que ahora tiene que convencer a sus accionistas en bolsa.

Aun así, queda muchísimo camino. La próxima meta es 10 keV, más de 100 millones de grados, la temperatura de una central de fusión, y para eso ya se está mejorando LM26 para que comprima más. Después habrá que cumplir el criterio de Lawson, la combinación de temperatura, densidad y tiempo con la que una reacción produce más energía de la que consume, algo que ninguna máquina de este tipo ha logrado. General Fusion aspira a tener su primera central hacia 2035. Como en toda la industria, conviene leer esos plazos como objetivos y no como promesas.

Datos contrastados con el anuncio de la UKAEA, el comunicado de General Fusion y, sobre la situación de la empresa, GeekWire y TechCrunch. Portada: plasma dentro del tokamak MAST de la UKAEA, en Culham (no es la máquina LM26), foto de Eye Steel Film, Wikimedia Commons, CC BY 2.0 (recortada, con texto).

Fuente: ANS Nuclear Newswire, «General Fusion reports electron temperatures exceeding 1 keV»