Serve Robotics, la empresa de los robots que reparten comida por las banquetas de ciudades de EE. UU., anunció el 5 de noviembre Physical AI Services: a partir de ahora vende a otras empresas de robots la tecnología con la que mantiene conectada y aprendiendo a su propia flota de más de 2,000 robots. Su CEO, Ali Kashani, lo llamó su «momento AWS», por el negocio de nube que Amazon empezó vendiendo la infraestructura que había construido para sí misma.
Serve nació en 2021 de Postmates, la empresa de reparto que compró Uber, y salió a bolsa en 2024. Hoy opera en más de 40 ciudades de EE. UU. y Australia, reparte para más de 4,000 restaurantes y, desde que compró Diligent Robotics este año, también tiene robots en 27 hospitales. Su negocio de reparto, que nació ligado a Uber, se mueve ahora hacia DoorDash y Wonder.
El nuevo negocio tiene tres productos y un primer cliente con nombre: Bedrock Robotics, una startup que hace sistemas autónomos para maquinaria pesada de construcción. Según Serve, su plataforma ya conecta miles de vehículos en una docena de industrias, entre ellas la construcción, la minería y los camiones autónomos.
Claves de Physical AI Services
- Serve Link, la conexión. Une a cada robot con los modelos, el monitoreo y los sistemas de entrenamiento que viven fuera de él, en un centro de datos. Así un robot puede apoyarse en modelos más grandes que los que caben en su computadora. Funciona sobre Wi-Fi, LTE, 5G y satélite; Bedrock lo usa en sus máquinas de obra.
- Serve Data Curator, el filtro. Los robots graban muchísimo, pero casi todo es rutina. Esta herramienta busca los momentos raros e importantes, los que más enseñan, para que los modelos aprendan de los ejemplos que más sirven.
- Un catálogo de datos reales. Reúne terreno e infraestructura que registraron sus robots en las banquetas, pensado para entrenar modelos fundacionales que entiendan calles y otros espacios hechos para personas.
- T-Mobile, de socio. Según TechCrunch, Serve trabaja con la telefónica para acercar el cómputo de IA a los robots, aunque no dio detalles.
- Lo de antes sigue. Kashani aclaró que el reparto y los robots de hospital no se van: el nuevo negocio se suma al de operar su propia flota.
- Cifras del trimestre. El mismo día, Serve reportó ingresos de $2.84 millones de USD en el tercer trimestre, 313 % más que un año antes pero menos que los $3.24 millones del segundo, y una pérdida neta de $59.2 millones. Subió su pronóstico de ventas de 2026 a $12 millones, desde $9 a $10 millones, y tiene $198 millones en efectivo e inversiones.
Vender las palas en la fiebre de los robots
La comparación con AWS no es casual: Kashani trabajó en Amazon, y la lógica es la misma. Hacer que un robot funcione una vez es la parte fácil; mantener miles conectados en redes que se caen, detectar cuándo se equivocan y convertir eso en mejores modelos es un trabajo de infraestructura que casi cada empresa de robótica tiene que construir desde cero. Serve ya lo construyó para su flota y ahora quiere cobrarlo, como quien vende palas en una fiebre del oro.
También es una respuesta a sus números. Con 917 robots activos al día y $2.84 millones de ingresos en el trimestre, el reparto por banqueta todavía no paga la operación, y vender software y datos puede dejar más margen que repartir hamburguesas. La industria de la «IA física» está llena de dinero, como mostró la salida a bolsa de Agility Robotics esta misma semana, y muchas de esas empresas necesitarán justo lo que Serve ofrece.
Por ahora, el único cliente con nombre es Bedrock y no hay precios públicos. La pregunta es si las empresas de robots querrán depender de la infraestructura de alguien que también hace robots. Si lo logra, Serve dejaría de medirse solo por cuántas comidas reparte y empezaría a medirse por cuántos robots ajenos pasan por su red.
Fuente: Serve Robotics, comunicado del 5 de noviembre de 2026 (GlobeNewswire); TechCrunch; resultados del tercer trimestre de 2026.
