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Neo1, el humanoide hidráulico chino de 4 metros que, según su fabricante, levanta 500 kg con los dos brazos

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Una empresa de Pekín con apenas dos años de vida, NeodraDynamics, ha llevado a la feria industrial más grande de China un humanoide hidráulico de unos 4 metros de alto. Se llama Neo1 y, en lugar de los motores eléctricos que usan casi todos los robots de forma humana actuales, sus articulaciones las mueven sobre todo cilindros de aceite a presión. Según la empresa, puede cargar 500 kg entre los dos brazos. Todas esas cifras salen de sus notas de prensa: nadie las ha comprobado todavía de forma independiente.

NeodraDynamics se fundó en 2024 y la dirige Yang Tao; según la compañía, sus fundadores son ingenieros formados en la Universidad Tsinghua. El Neo1 debutó en la World Robot Conference de Pekín, como anunció la empresa en una nota del 14 de septiembre, y este mes volvió a exhibirse en la 26.ª Feria Internacional de la Industria de China (CIIF), que se celebró del 12 al 16 de octubre en el National Exhibition and Convention Center de Shanghái. Allí compartió espacio con JD Industrial, la división de suministros industriales del grupo de comercio electrónico JD.com.

La nota de prensa de la feria, del 14 de octubre, describe al Neo1 como un robot pesado híbrido, hidráulico y eléctrico. De sus 41 articulaciones con movimiento propio, 39 las mueven actuadores lineales hidráulicos digitales diseñados por la propia empresa; las otras dos, las que giran los antebrazos, son eléctricas. JD Industrial pondrá su red de proveedores y sus clientes para probar el robot en situaciones reales y buscar los primeros usos comerciales.

Claves del Neo1, según NeodraDynamics

  • Tamaño: la empresa habla de un robot «de clase 4 metros». El titular de la nota de octubre le atribuye 1.2 toneladas de peso, una cifra que no se repite en el texto ni aparece en la nota de septiembre.
  • Carga: 500 kg sujetos entre los dos brazos, trabajando a la vez.
  • Movimiento: 41 grados de libertad activos. 39 articulaciones son hidráulicas y 2 eléctricas. La nota de septiembre añade una mano de cinco dedos y brazos de siete grados de libertad, parecidos a los humanos.
  • La pieza clave: un cilindro hidráulico «digital» en miniatura. La nota de septiembre dice que pesa 1.1 kg y mueve 1,000 kg con una repetibilidad de una micra; la de octubre habla de 1 kg por actuador y de un empuje continuo «de toneladas».
  • Precisión: aquí las dos notas no coinciden. En septiembre la repetibilidad en la punta de los dedos era de ±0.05 mm; en octubre, de ±0.005 mm, diez veces mejor, sin explicar el cambio.
  • Para qué: montaje de piezas pesadas, carga en puertos, mantenimiento en centrales nucleares, reparaciones en el fondo del mar, minería, demolición y rescate. La empresa asegura que sus módulos hidráulicos aguantan radiación, presión submarina, temperaturas extremas, polvo y vibraciones.
  • Lo que no dice: ninguna de las dos notas explica cómo se desplaza, de dónde saca la energía, cuánto tiempo trabaja seguido, qué sensores lleva, cuánto cuesta ni cuándo se venderá. Los análisis publicados lo describen como una máquina fija: no hay ninguna demostración de que camine.

La apuesta a contracorriente: volver a la hidráulica

La hidráulica tiene una ventaja clara: mueve mucha fuerza con actuadores pequeños. Es lo que levanta el brazo de una excavadora. Pero también tiene fama de ruidosa, sucia por las fugas de aceite y difícil de controlar con precisión. Por eso Boston Dynamics jubiló en abril de 2024 su Atlas hidráulico, el robot de las acrobacias, y lo sustituyó por un Atlas eléctrico, al que acaba de ponerle una mano nueva. El resto del sector siguió el mismo camino: el Astribot T1, el FF Nova de Faraday Future o el Unitree G1 son robots eléctricos, ligeros y pensados para convivir con personas.

NeodraDynamics apuesta por lo contrario: un robot grande para trabajos donde ni una persona ni un humanoide ligero pueden entrar o cargar lo suficiente. «Las máquinas no deberían verse limitadas por los límites físicos del ser humano», dijo Yang Tao en septiembre; en octubre añadió que los robots «no deberían limitarse a copiar la forma humana». Si su cilindro digital cumple lo que promete, combinaría la fuerza de la hidráulica con la precisión que hasta ahora solo daban los motores eléctricos.

Ese «si» pesa mucho. Las cifras vienen de notas de prensa pagadas, cambian de una nota a otra y no hay pruebas de terceros. Tampoco se sabe nada de lo que más importa en una obra o en una mina: cuánto aguanta trabajando, si es seguro cerca de personas y cuánto costará mantenerlo.

El Neo1 es, por ahora, una demostración llamativa. La alianza con JD Industrial le da una vía para probarse en fábricas y almacenes reales, y será ahí, y no en una feria, donde se vea si la hidráulica digital tiene futuro en los robots de forma humana. Hasta entonces, conviene leer sus 500 kg como una promesa del fabricante.

Más fuentes: nota de prensa de NeodraDynamics del 14 de septiembre, Interesting Engineering y Mike Kalil. Imagen: NeodraDynamics, el Neo1 en la CIIF 2026, distribuida por PR Newswire.

Fuente: nota de prensa de NeodraDynamics (PR Newswire), 14 de octubre de 2026