COBOL es un lenguaje de programación de 1959, más viejo que el hombre en la Luna, y aun así es muy probable que hoy haya pasado por él tu dinero: es el lenguaje de los grandes sistemas de bancos, aseguradoras y administraciones, que corren en mainframes como el de la portada. Te contamos de dónde viene, por qué sigue ahí, cuánto se usa de verdad (y cuánto hay de mito en las cifras que circulan), qué está cambiando con la inteligencia artificial y si te conviene aprenderlo.
Su nombre son las siglas de COmmon Business-Oriented Language, lenguaje común orientado a los negocios, y lo describe bien: no se pensó para hacer cálculos científicos ni para programar videojuegos, sino para llevar cuentas, nóminas, inventarios y pólizas. Y se escribe casi como un documento en inglés, porque sus creadores querían que pudieran leerlo también los gerentes, no solo los programadores.
Así es un programa en COBOL
El clásico «Hola, mundo» ya deja ver su carácter: todo va en mayúsculas, cada instrucción termina en punto y el programa se divide en partes con nombre propio. Las siete primeras columnas de cada línea están reservadas, una herencia de las tarjetas perforadas en las que se escribía.
IDENTIFICATION DIVISION.
PROGRAM-ID. HOLA.
PROCEDURE DIVISION.
DISPLAY "Hola, mundo".
STOP RUN.Hola, mundo
Un programa completo tiene cuatro divisiones, siempre en el mismo orden. La más característica es la de datos: cada variable se declara con una «PIC» (de picture, imagen) que dice exactamente cuántas cifras tiene y dónde va la coma decimal. Esa idea, que COBOL tomó de COMTRAN, el lenguaje de IBM, es una de las razones por las que sigue en los bancos.
Una historia que empezó en el Pentágono
A finales de los años 50 cada fabricante de ordenadores tenía sus propios lenguajes, y cambiar de máquina significaba reescribirlo todo. En abril de 1959, Mary Hawes, programadora de Burroughs, convocó en la Universidad de Pensilvania una reunión para proponer un lenguaje común para los negocios. El 28 y el 29 de mayo de ese año, el Departamento de Defensa de EE. UU., el mayor comprador de ordenadores del país, reunió en el Pentágono a fabricantes, usuarios y Gobierno bajo la presidencia de Charles Phillips. De ahí salió CODASYL, el comité que escribió COBOL en pocos meses.

A Grace Hopper se la suele llamar «la madre de COBOL», y no es exacto. Hopper, oficial de la Marina y pionera de la programación, había creado FLOW-MATIC, el primer lenguaje con órdenes en inglés para negocios, y fue asesora técnica del comité; su lenguaje fue el modelo principal. Pero el diseño fue un trabajo colectivo en el que pesaron mucho otras personas, como Jean Sammet, de Sylvania. La propia Sammet escribió que Hopper «no fue la madre, la creadora ni la desarrolladora de COBOL», aunque sí su gran divulgadora.
La especificación, COBOL-60, se aprobó en enero de 1960, y en diciembre de ese año se demostró la gran promesa: el mismo programa funcionó en un ordenador de RCA y en un UNIVAC de Remington Rand, dos máquinas incompatibles. A partir de ahí vinieron los estándares oficiales y un reinado de décadas en la informática de empresa.
Su momento de fama más incómodo fue el efecto 2000: muchos programas de los años 60 a 80 guardaban el año con dos cifras para ahorrar memoria, y había que revisarlos antes de que el «00» se confundiera con 1900. El Departamento de Comercio de EE. UU. calculó que el país gastó unos $100,000 millones de USD en el arreglo, buena parte sobre código COBOL. El lenguaje, mientras tanto, siguió evolucionando: en 2002 incorporó la programación orientada a objetos y la norma vigente, ISO/IEC 1989, es de 2023.
Por qué los bancos no lo sueltan: el dinero exacto
La mayoría de los lenguajes guardan los números con decimales en binario, en lo que se llama coma flotante. Es rápido, pero hay cantidades tan sencillas como 0.10 que no se pueden representar exactamente, y al sumar se acumulan pequeños errores. COBOL, en cambio, guarda los importes como cifras decimales exactas, igual que en el papel. Lo comprobamos sumando diez veces 10 centavos en los dos lenguajes:
Existen formas de trabajar con decimales exactos en Python o Java, pero en COBOL es lo normal, sin pedir nada. Este programa aplica un interés mensual del 1.25 % a tres cuentas, redondea al centavo y da el resultado con formato de moneda, que en COBOL también se declara en la PIC:
IDENTIFICATION DIVISION.
PROGRAM-ID. INTERESES.
*> Aplica el interes mensual a tres cuentas y muestra el saldo.
DATA DIVISION.
WORKING-STORAGE SECTION.
01 TASA-MENSUAL PIC V9999 VALUE .0125.
01 SALDO PIC 9(7)V99.
01 INTERES PIC 9(7)V99.
01 TOTAL PIC 9(8)V99 VALUE ZERO.
01 SALDO-ED PIC $$,$$$,$$9.99.
01 INTERES-ED PIC $$,$$$,$$9.99.
01 TOTAL-ED PIC $$$,$$$,$$9.99.
01 CUENTAS.
05 FILLER PIC 9(7)V99 VALUE 1299.99.
05 FILLER PIC 9(7)V99 VALUE 250000.00.
05 FILLER PIC 9(7)V99 VALUE 0.10.
01 TABLA REDEFINES CUENTAS.
05 CUENTA PIC 9(7)V99 OCCURS 3 TIMES.
01 I PIC 9.
PROCEDURE DIVISION.
PERFORM VARYING I FROM 1 BY 1 UNTIL I > 3
MOVE CUENTA(I) TO SALDO
COMPUTE INTERES ROUNDED = SALDO * TASA-MENSUAL
ADD INTERES TO SALDO
ADD SALDO TO TOTAL
MOVE SALDO TO SALDO-ED
MOVE INTERES TO INTERES-ED
DISPLAY "Cuenta " I ": interes " INTERES-ED
" saldo " SALDO-ED
END-PERFORM
MOVE TOTAL TO TOTAL-ED
DISPLAY "Total de los saldos: " TOTAL-ED
STOP RUN.Cuenta 1: interes $16.25 saldo $1,316.24 Cuenta 2: interes $3,125.00 saldo $253,125.00 Cuenta 3: interes $0.00 saldo $0.10 Total de los saldos: $254,441.34
Lo hemos compilado y ejecutado con GnuCOBOL 3.2, un compilador libre que funciona en Linux, macOS y Windows. Fíjate en la tercera cuenta: el interés de 10 centavos es $0.00125 y, al redondear al centavo, queda en $0.00. Ese tipo de reglas, escritas hace décadas y repetidas millones de veces al día, son las que hay que respetar al pie de la letra cuando alguien quiere sustituir un programa COBOL.
Dónde se ejecuta hoy
COBOL vive sobre todo en los mainframes, ordenadores centrales diseñados para procesar enormes volúmenes de operaciones sin detenerse. Hoy casi todos son de IBM, de su familia IBM Z: el último modelo, el z17, salió en junio de 2025 con un procesador que incluye un acelerador de IA. Y el negocio no está muerto: IBM contó a sus inversores en julio de 2026 que el z17 va camino de vender casi un 130 % de lo que vendió el anterior, y que los clientes que suman el 85 % de la capacidad instalada la mantienen o la amplían.
Las administraciones públicas también dependen de él. La Seguridad Social de EE. UU. tiene más de 60 millones de líneas de COBOL, según su Inspector General, y el registro maestro de las cuentas fiscales de los ciudadanos del IRS, la agencia tributaria, sigue escrito en COBOL y ensamblador desde los años 60. En 2020, con la pandemia, las solicitudes del subsidio de desempleo se dispararon y varios estados se quedaron sin capacidad. El gobernador de Nueva Jersey, Phil Murphy, llegó a pedir en público voluntarios que supieran COBOL: «¿Cómo hemos llegado a necesitar literalmente programadores de COBOL?».
¿Cuánto se usa de verdad?
Seguro que has leído que hay 220,000 millones de líneas de COBOL en uso o que el 95 % de las operaciones en cajeros pasan por él. Lo hemos rastreado: esas cifras salen de una sola infografía de Reuters de 2017 que daba seis fuentes juntas sin decir cuál respaldaba cada número, y desde entonces se repiten, y se deforman, sin más comprobación. La propia OpenAI las ha vuelto a usar este mes. La que más se cita para el tamaño, 800,000 millones de líneas, viene de una encuesta encargada en 2022 por Micro Focus, un fabricante de herramientas COBOL, que no publicó su método.
Lo que sí se puede medir es el interés. En el índice TIOBE, que ordena los lenguajes según cuánto se buscan y se mencionan en internet, COBOL ha pasado del puesto 23 en octubre de 2025 al 16 en octubre de 2026, por delante de Perl o MATLAB. La subida coincide con el ruido sobre la IA y la modernización. Entre los programadores en general, en cambio, es una rareza: en la encuesta de Stack Overflow de 2025 solo lo usaba el 1 % de los encuestados.
COBOL en la era de la IA
El problema de los sistemas COBOL no es que el lenguaje sea malo, sino que quedan pocas personas que conozcan cada sistema, y que entender millones de líneas sin documentar es lento y caro. Ahí es donde se ha metido la IA. El 23 de febrero de 2026, Anthropic publicó cómo Claude Code puede explorar un sistema COBOL, trazar sus dependencias y documentarlo para modernizarlo por partes. Ese día las acciones de IBM cayeron en torno a un 13 %, su peor sesión desde octubre de 2000. IBM respondió que el valor del mainframe está en la plataforma, no en un lenguaje, y tiene sus propias herramientas: watsonx Code Assistant for Z y, desde abril, Bob, su entorno con agentes.
El 19 de octubre fue OpenAI quien presentó resultados: en su prueba interna de migrar programas COBOL a otros lenguajes, su modelo más nuevo aprueba casi todas las tareas, cuando el anterior apenas aprobaba el 5 %. En otra prueba, escribir una base de datos SQLite entera en veinte lenguajes, COBOL fue el más difícil.
Conviene leerlo con calma. La propia OpenAI advierte que una migración real sigue necesitando revisión experta y pruebas contra las reglas del negocio, y pone un ejemplo que ya has visto aquí: COBOL trunca o redondea los decimales según se le pida, y una traducción que redondee distinto puede funcionar sin un solo error y dar otros resultados. La consultora Gartner va más allá y prevé que más del 70 % de los proyectos para abandonar el mainframe que arranquen en 2026 no conseguirán lo prometido por sobrestimar la IA generativa.
¿Vale la pena aprenderlo?
Depende de a qué te quieras dedicar. Estos son los datos a favor y en contra:
- A favor: hay sistemas para rato. Los bancos y las administraciones siguen comprando mainframes, y Gartner desaconseja salir de ellos con prisas. Alguien tendrá que mantener ese código, y también migrarlo.
- A favor: escasea la experiencia. En EE. UU. las ofertas para programadores COBOL rondan los $115,000 USD al año, según ZipRecruiter, aunque los sueldos que declaran los propios programadores en PayScale se quedan en unos $73,000 USD.
- A favor: la IA necesita quien la revise. Todas las empresas que venden herramientas de migración insisten en la revisión humana. Quien entienda COBOL y sepa usar esas herramientas tiene un perfil poco común.
- En contra: es un nicho. Lo usa el 1 % de los programadores y casi todo el trabajo está en banca, seguros y gobierno, a menudo en grandes consultoras.
- En contra: fuera de EE. UU. no es una mina de oro. En España, un analista programador COBOL cobra de media unos 32,780 € al año, y en México unos $21,336 MXN al mes, según Indeed.
- En contra: el lenguaje es lo fácil. Lo que lleva tiempo es el entorno del mainframe (z/OS, JCL, CICS, Db2) y, sobre todo, conocer las reglas de negocio de cada empresa, que no se aprenden en ningún curso.
| Dónde | Sueldo medio | Fuente |
|---|---|---|
| Estados Unidos | $115,475 USD al año (ofertas) unos $73,000 USD (declarados) | ZipRecruiter y PayScale |
| España | 32,780 € al año | Indeed, 65 salarios |
| México | $21,336 MXN al mes | Indeed, solo 16 salarios |
En resumen: COBOL no va a desaparecer pronto, porque sustituirlo es caro y arriesgado, pero tampoco es el billete seguro a un sueldo enorme que prometen algunos titulares. Si te atraen la banca, los seguros o el sector público y te gusta entender sistemas grandes, aprenderlo junto con el entorno del mainframe y las nuevas herramientas de IA es una apuesta razonable. Si estás empezando a programar, mejor ve primero por Python o Java, y vuelve a COBOL más adelante: aprender cómo se programaba en 1959 también enseña mucho de cómo se programa hoy. Si te interesa ese debate, lo tratamos en qué lenguaje elegir cuando la IA escribe el código.
Fuentes: índice TIOBE; encuesta de Stack Overflow 2025; Inspector General de la Seguridad Social de EE. UU.; GAO sobre el IRS; IBM z17; carta de IBM a sus inversores; infografía de Reuters de 2017; encuesta de Vanson Bourne para Micro Focus; CNBC sobre Nueva Jersey; Anthropic; MultiLangBench de OpenAI y Dataconomy; Gartner; INCITS sobre la norma de 2023; GnuCOBOL; curso del Open Mainframe Project; IBM Z Xplore. Sueldos: Indeed España y México, ZipRecruiter y PayScale. Historia: Jean Sammet, «The early history of COBOL» (1978). Portada: mainframe IBM z14, foto de IBM España, dominio público, Wikimedia Commons.
